En Europa alrededor del 25% de la población es miope. En Asia llega hasta el 41% y en Australia la incidencia de miopes de más de -0,50 dioptrias llega al 70%. Esto quiere decir que un cuarto de la población adulta y el 80% de los niños en edad escolar de países occidentales tiene miopía.
Muchas causas son las que pueden originar la miopía, vamos a resumirlas en dos grupos:
Y los que opinan que su origen es genético o fisiológico.
La ortoqueratología consiste en una técnica altamente especializada mediante lentes de contacto permeables de geometría inversa, usadas mientras se duerme, para reducir la miopía hasta -10,00 dioptrías, la hipermetropía, junto con el astigmatismo corneal, la presbicia y en pacientes post lasik.
MiYOSMART, es un tratamiento no-invasivo, seguro y efectivo.
Es una solución fácil de usar para el manejo de la miopía en niños. Reduce la progresión de la miopía en un 59%.
Podemos decir entonces que, es un defecto de refracción, que nos permite ver bien de cerca y mal de lejos, entornando los ojos para tratar de mejorarlo. Puede ser progresiva, y una vez aparece es más difícil su control, por lo que nuestro consejo radica en que, debería existir también un tratamiento preventivo para intentar evitar en lo posible su aparición. En las miopías ocupacionales uno de los primeros síntomas, es el desenfoque temporal en visión lejana, que viene determinado por el paso de visón próxima a lejana, siendo la distancia en visión próxima demasiado corta. La miopía no está aún estructurada y es el momento de aplicar una terapia visual y postural. El paciente con miopía se acerca mucho al ver la TV, el ordenador o la pizarra. Al escribir, leer o realizar cualquier tarea de cerca, lo hace a una distancia muy próxima, permaneciendo mucho tiempo en esta posición sobre todo si la miopía es baja. El futuro miope y el miope, leen en cualquier lugar, tumbados en el suelo, en la cama, y con cualquier intensidad luminosa, y prácticamente sin presentar síntomas de fatiga.
Esta actitud hace que se transformen en especialistas en visión próxima, pagando el precio de la aparición o el aumento de la miopía. Riden perfectamente en distancias cortas y en las peores condiciones medio ambientales, por lo que suelen estar considerados como buenos lectores y su rendimiento escolar y laboral es bueno. En los primeros estadios del desarrollo del futuro miope, y tras observar lo explicado sobre la distancia y el tiempo que emplean en la lectura, hay una situación crítica que te puede hacer saber que tu organismo está adaptándose a ese estrés en visión próxima y por lo tanto generando una adaptación miópica. Y es, la sensación de que al pasar la mirada del texto de lectura a la pizarra o al intentar focalizar algo de lejos, no lo podrás hacer de inmediato como hacías anteriormente y te costará unos segundos ver claro. Esta es una señal de aviso para que acudas al optometrista, y así conseguir que esa posible miopía no se estructure y se desarrolle. Puedes tener también dolores de cabeza o fatiga visual.
Cómo podemos controlar la miopía:
Existen varios métodos para su control, que frenan su avance, y hacen que su progresión sea más lenta ó incluso nula.